UROCAL: Incentivando la producción local asociativa

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Santiago Vásquez, Subsecretario de Planificación Nacional de la Senplades, visitó la Unión Regional de Organizaciones Campesinas del Litoral (Urocal), ubicada en la ciudad de Machala, provincia de El Oro, a fin de conocer de cerca el trabajo que lleva a cabo esta organización como iniciativa de producción local asociativa para la lucha contra la pobreza.

La UROCAL nace en 1973 durante el proceso de reforma agraria y la lucha por la tierra, posteriormente trabajaron en programas de desarrollo rural, afrontaron la etapa de reconstrucción de vivienda causada por el fenómeno del niño y en 1990 trabajaron en la producción y comercialización de banano y cacao. La organización agrupa a un total de 240 productores de banano y cacao, en una extensión de 2 mil hectáreas, con un promedio de 6 a 8 ha. De ellos, el 80% son productores agroforestales; es decir, que en una misma unidad productiva agrupan diversos tipos de cultivos como cacao, banano, frutales y especies forestales. Este sistema, además de mejorar la productividad de la tierra, es ecológicamente sustentable que permite mantener la estructura y fertilidad del suelo y se reduce la diseminación y daño por plagas y enfermedades.

Además, UROCAL forma parte de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones de Campo (Cloc) la cual ha constituido una importante plataforma que le ha abierto múltiples espacios de relacionamiento y comercialización a nivel internacional. Actualmente venden su fruta a Alemania, Francia, Canadá, entre otros países, a precios más altos que los que percibiría en el mercado local.

Esta modalidad de producción y comercialización asociativa tuvo repercusión directa en el bienestar de los miembros de la organización. Así, al formar parte del sistema de “comercio justo”, UROCAL recibe un dólar adicional por cada caja de banano, dinero que es empleado en acciones como otorgamiento de becas a los hijos de los socios, dotación de insumos en los dispensarios médicos, líneas de crédito en métodos de riego que permitieron incrementar su productividad en 15%; y acceso a certificaciones de manejo agroecológico de las fincas.