Innovación productiva y asociatividad

Innovación

El Subsecretario de Planificación, Santiago Vásquez, visitó la Asociación de Productores Orgánicos de Vinces (APOVINCES), ubicada en la provincia de los Ríos, conformada por 450 productores que poseen 1.000 hectáreas para el cultivo de cacao. Desde el año 2006, y mediante un convenio con la Facultad de Ciencias para el Desarrollo de la Universidad de Guayaquil, la agrupación trabaja por un fin común: mejorar las condiciones de vida de sus integrantes a través de la innovación tecnológica en sus actividades agrícolas.

Este convenio les ha permitido implementar un centro de acopio ubicado en el Instituto Tecnológico Agropecuario de Vinces. Julio Cerezo presidente de la organización comenta “[…] recibimos el cacao de pequeños productores que conforman nuestra entidad, el cual se recepta fresco en estado de baba. Poco a poco los socios han ido cooperando en el mejoramiento de la calidad, al punto que podemos afirmar que en la actualidad tenemos un nivel de pureza en almendras de cacao nacional del 95%, pero debemos seguir mejorando”.

Vicente Painini, Subdecano de la extensión de la Facultad nos expresa que “[…] la vinculación con la Universidad ha sido un pilar fundamental para que los jóvenes del cantón dispongan de una educación acompañada de una permanente investigación, que sea aplicable, de interés colectivo y que tenga un sentido de beneficio”.

Por su parte Julio Cerezo pone énfasis al señalar que “[…] nos hemos propuesto metas para incrementar el rendimiento productivo, pero nunca descuidamos lo importante: la organización realiza un adecuado manejo de desechos sólidos, la limpieza de las áreas de trabajo, vela por salud familiar de los compañeros, formamos e informamos para fortalecer la asociatividad. Protegemos la vida silvestre, el trato justo y las buenas condiciones laborales, la salud y seguridad ocupacional, y la conservación del recurso hídrico; es un orgullo contar lo que hacemos y además expresar que disponemos de un verdadero sistema de comercio justo; no dejamos cabos desatados: entregamos desde las semillas mejoradas, y a través de la universidad disponemos de un acompañamiento técnico que nos ha permitido innovar y que nuestro cacao sea de interés internacional”.

Esta experiencia, que además está conformada en su mayoría por personas de la tercera edad, demuestra la importancia de la vinculación académica con la colectividad, para beneficio de los productores asociados del país.