Subsecretarías Zonales

La conformación de las zonas de planificación que se impulsa desde el Ejecutivo es un medio para acelerar y profundizar el proceso de desconcentración de la administración pública central. La desconcentración de los Ministerios y entidades del ejecutivo a los territorios a nivel zonal, es una gran medida administrativa para llevar la política pública a las localidades de una manera organizada y coordinada. Históricamente los Ministerios se encontraban desplegados en el territorio de una manera caótica y dispersa, al momento todas las entidades públicas del Ejecutivo tendrán la misma base territorial para organizar sus intervenciones.

Este proceso implica mayor capacidad de decisión y acción de las instituciones públicas a nivel local en los territorios, las cuales brindarán más productos y servicios y sus representantes tendrán mayor jerarquía para resolver problemas y atender a la ciudadanía. La conformación de zonas de Planificación supone construir un país policéntrico y más equilibrado, acercando el Estado a los territorios.

A partir del 20 de mayo de 2010, la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo, dio cumplimiento al Decreto Ejecutivo No.357 que determina el establecimiento de nueve zonas de planificación para la organización administrativa de las entidades y organismos del Ejecutivo en los territorios. Este mandato presidencial sustituye a la división territorial de siete zonas, contemplada en el Decreto Ejecutivo No. 878 de mayo de 2008, y dispone la creación de una sede administrativa de la SENPLADES en cada zona de planificación, excepto en la Zona 9 del Distrito Metropolitano de Quito, cuya administración corresponde al nivel central. Esta nueva organización territorial responde a la necesidad de que la institución asuma de mejor manera sus competencias y atribuciones como Secretaría Técnica del Sistema Nacional de Planificación Participativa.

La conformación de zonas de planificación supone construir un país policéntrico y más equilibrado, acercando el Estado a los territorios. Los recursos públicos serán distribuidos de manera equitativa, acompañados de la transferencia de competencias y responsabilidades claras, de esta manera no habrán provincias de primera, de segunda y de tercera, sino solo de primera (no más discrecionalidad e inequidad en la distribución de recursos).

Las sedes administrativas de las zonas desconcentradas buscan generar nuevos polos de desarrollo y no son consideradas como capitales políticas. Su funcionamiento, no implica desatender o quitar la presencia estatal de las entidades donde históricamente han venido funcionando, por el contrario busca atender y acercar los servicios estatales a otras ciudades que han carecido de la presencia del Estado. Ningún cantón o provincia pierde su actual condición.

La planificación zonal implementa herramientas para la coordinación sectorial que orienta el presupuesto, la priorización de la inversión pública, la cooperación internacional, el seguimiento a los Objetivos Nacionales de Desarrollo y la democratización del Estado en sus respectivas jurisdicciones. Contempla además la coordinación de las acciones con los gobiernos autónomos descentralizados (municipios, consejos provinciales, juntas parroquiales rurales) y la comunidad, a fin de generar espacios de planificación participativa que articulen las necesidades reales de los territorios a las acciones del Gobierno Nacional.