La recuperación del Estado como un eje para consolidar el Buen Vivir

pabeldestacado

En el marco del Seminario Internacional Socialismo del Buen Vivir en América Latina, organizado por la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades) y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), las discusiones sobre la recuperación del Estado para alcanzar el Buen Vivir tuvieron un lugar especial.

Pabel Muñoz, subsecretario general de Democratización del Estado de la Senplades, hizo referencia a la consolidación de un Estado distinto para alcanzar el Buen Vivir. Resaltó que se ha  eliminado la injerencia de los grupos de interés a la par de que se ha  recuperado la autoridad pública. Prueba de ello son las renegociaciones de los contratos petroleros y la telefonía celular. Enfatizó que en el Ecuador ahora se ha conseguido que los procesos de descentralización y desconcentración avancen juntos, pues el eje es el territorio. “No podemos pensar en un modelo que copie recetas, tenemos que basarnos en nuestras propias necesidades”, señaló.

Fernando Mayorga, de la Universidad Simón Bolívar de Bolivia, disertó sobre la democracia en la región. Insistió en que hay que potenciar la participación ciudadana como un ente de control en la consolidación de políticas públicas. Agregó que en la actualidad hay dos miradas en la región sobre democracia: una sobre la incorporación de nuevos actores y la otra que apela a la calidad de la misma. Cree que se experimenta un incremento en la democracia representativa con la inclusión de mayor participación.

Por su parte, Eduardo Ramírez, de la Universidad Autónoma de México, centró su análisis en la política fiscal para la garantía de derechos. Remarcó que el mercado no soluciona todo y por ello es necesaria su participación asertiva para solucionar desigualdades. Por ello, considera que la economía debe ser más social y no sólo de mercado.

Finalmente, Santiago Ortiz, de la Flacso Ecuador, expuso sobre Autonomía, desconcentración y descentralización. Indicó que es importante construir agendas territoriales y planteó la necesidad de que el Estado promueva todos los espacios de articulación y participación, que se convierta en regulador. Acotó que en el caso ecuatoriano, después de 2007, se ha avanzado mucho en la desconcentración, pero falta  avanzar en descentralización. Por ello, insistió en que con la aprobación del Código Orgánico de Ordenamiento Territorial Autonomías y Descentralización (Cootad) se ha apostado a la desconcentración y las mejoras de los servicios públicos. Antes de 2007, había un sistema fiscal inequitativo que acentuaba las diferencias sociales, al mismo tiempo que se insistía en tener un Estado debilitado.