La pobreza y la desigualdad caen sistemáticamente en Ecuador

“En Ecuador hemos conseguido los dos objetivos de política pública (reducir la pobreza y la desigualad). No quiere decir que están solucionados, pero estamos en el camino correcto”. Así lo indicó Fander Falconí, titular de la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (SENPLADES), durante la conferencia ¡A (re)distribuir! Ecuador para Todos, desarrollada en Santa Elena por invitación de la Universidad Estatal Península de Santa Elena.

Falconí explicó que la pobreza es un concepto diferente al de la equidad. La pobreza nos lleva a un problema de satisfacción de necesidades, mientras que la equidad hace referencia a las distancias entre ricos y pobres, a las polarizaciones que existen dentro de una sociedad.
En Ecuador se evidencia una caída sistemática tanto de la pobreza como de la desigualdad. Según datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en el 2006, antes de que este Gobierno asumiera el poder, la pobreza afectaba a un 37.6% de la población. En junio de 2012, esta cifra se ubicó en 25.3%.

Dentro de los pobres están los más pobres, quienes viven con menos de un dólar diario. Por primera vez en la historia la extrema pobreza en el país se ha reducido a un dígito. En el mismo periodo analizado su caída fue de 16.9% a 9.4%, señaló.

Lo mismo ocurrió con la desigualdad. El indicador que se usa para medirla es el coeficiente de Gini, que oscila entre 0 (igualdad absoluta) y 1 (desigualdad absoluta). Durante la gestión del actual Gobierno, el Gini descendió de 0.54 al 0.47. Ello pese a lo arraigada que se encuentra la desigualdad en América Latina. Falconí citó el informe de Naciones Unidas de 2010, el cual indica que América Latina es la región más desigual del planeta.

Todo esto demuestra que la pobreza (tanto a nivel urbano como rural) y la inequidad caen sistemáticamente en el Ecuador, independientemente del ciclo macroeconómico. El titular de la Senplades explicó que estos resultados responden a la política pública activa en tres elementos: generación de empleo, transferencias monetarias directas que permiten generar un piso de protección social para personas que no poseen un ingreso determinado (por ejemplo, el Bono de Desarrollo Humano) y la inversión en salud y educación que son vehículos para la construcción de capacidades humanas.

Finalmente, Falconí resaltó que en Ecuador no se han solucionado los problemas de la pobreza y la inequidad, que son estructurales, pero se evidencia que los indicadores están cayendo de manera sostenida. “Tenemos que aplicar sistemáticamente política pública activa, independiente de cualquier gobierno o ideología, para superar este problema estructural”, dijo.
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