La organización comunitaria defiende el desarrollo y ordenamiento territorial

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El Subsecretario de Planificación Nacional Santiago Vásquez visitó la comunidad de Caspigasí ubicada en la parroquia de Calacalí, provincia de Pichincha, en las cercanías de la línea equinoccial, con el propósito de conocer el trabajo comunitario de los habitantes de la zona.

Miguel Chipantasig miembro activo de la comunidad y socio de la Corporación para el Desarrollo de la Zona Equinoccial (CODEZEQ) comenta: “Ya por 1970 estaba en pie nuestra lucha por la tenencia de la tierra, en el proceso de reforma agraria que sucedía en esa época. Esa década fueron tiempos en donde las luchas agrarias marcaban el pulso de los movimientos sociales en los campos de nuestro país”. Seguidamente comenta: “Recuerdo que el IERAC dispuso que mientras más se explote la frontera agrícola se tendrían mayores posibilidades de ser dueños de la tierra. Esto produjo serias afectaciones en deforestación, la explotación de la cal que se realizó sin ningún tipo de organización ni control.  Con la posterior entrega de tierras a las cooperativas, el Gobierno de la época de Rodríguez Lara no consideró  estrategias de capacitación, ni crédito, ni estudios técnicos lo cual desvirtuó el proceso de entrega de tierras que recibimos. ¿De qué servía la tierra si no teníamos los recursos?”. Luego indicaba: “Mientras estas tierras se empezaron a lotizar, fueron luego vendidas a personas externas a la comunidad quienes han sobreexplotado la actividad minera de la zona.”

Fabiola Castro, Presidenta de la Asociación Rosa Vivar indicó: “En la zona, la minería es una de las principales causas de la modificación escénica y ambiental de la zona equinoccial.  Esto conjuntamente con carencias de de infraestructura, de servicios básicos y sobre todo falta de empleo, nos impulsó a los habitantes de la localidad hacia la conformación de la Corporación para el Desarrollo de la Zona Equinoccial (CODEZEQ) y más adelante la instauración de la Asociación de Ayuda Mutua “Rosa Vivar”. Esta organización administra hasta la actualidad una caja de ahorro y crédito, la cual se estableció para permitir el acceso a financiamiento que les permita implementar actividades productivas como la crianza de especies menores, solventar sus necesidades de salud, educación, vivienda, consumo entre otras necesidades inmediatas para las cuales generalmente no tienen acceso a créditos en el mercado financiero”.

El éxito de esta estructura dentro de la comunidad les permitió solventar parte de la  problemática agraria, minera y ambiental, el desabastecimiento de agua, la contaminación que afectaba su calidad de vida; Fabiola Castro nos comenta: “ […] para enfrentar esta situación en una perspectiva de mediano plazo surge la necesidad de levantar nuestro Plan de Ordenamiento Territorial en el año 1985 con el fin de zonificar la tierra y decidir dónde debería ir ubicada la población, donde la conservación para garantizarnos el agua, dónde se realizarían las labores de pastoreo, las plantaciones de hierbas medicinales”. “Nosotros teníamos que pensar que sería de nuestra comunidad luego de la minería, y por eso planteamos un proyecto turístico comunitario aquí en la Mitad del Mundo.”

Fabiola continúa y dice: “para la elaboración del Plan se revisó documentación histórica, se desarrolló un censo comunitario de población y de actividades productivas familiares, se obtuvo una fotografía aérea de la comunidad y se llevaron a cabo recorridos por los distintos sectores de la comunidad. Después de un complejo proceso de negociaciones al interior de la comunidad, en torno a la necesidad de una zonificación, delimitación y uso de suelos se concluyó exitosamente  con un producto final que es el Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial, sin recibir ningún tipo de apoyo externo habiendo logrado un resultado que fue auto gestionado en su totalidad”. Con la propuesta aprobada por la Asamblea General de la comunidad en el año 2001, éste plan se presentó a algunos ministerios y al municipio de Quito; en esa época desde el Estado Central y Zonal no se logró entender lo que desde la localidad se requería; sin embargo, tiempo después este plan sería un referente a nivel zonal y provincial.

A través de la perseverancia y el trabajo coordinado al interior del territorio, surge la “Red de Turismo Solidario y Sostenible de la Mitad del Mundo” la cual nace bajo el acuerdo de las organizaciones de la zona, mediante un proceso previo de formación y de apoyo de la cooperación internacional y el Estado, se desarrollaron una serie de productos y servicios en base al patrimonio tangible e intangible de la zona como: huertos orgánicos, hospedaje en cabañas comunitarias, talleres en las instalaciones de una ex hacienda que ahora se denomina “Centro Cultural Silla Kunga”, ruta del Huacamullo, paseos en carretas y caballos en la comunidad de Pululahua, el restaurante “El Amaranto”, la elaboración de artesanías y el rescate de bailes tradicionales, que permiten a los visitantes disfrutar de una experiencia integral de turismo vivencial en ésta área.

Este proceso de construcción participativa basada en la autodeterminación y autogestión, ha llevado a la comunidad hacia un proceso de organización territorial y desarrollo desde la visión local y participativa. “Cada día tenemos un nuevo reto; todos los que conformamos la comunidad sabemos lo que queremos y estamos comprometidos a seguir trabajando por el desarrollo de nuestro territorio, es la única forma de vivir mejor y lograr el bienestar de nuestras familias” finaliza Fabiola Castro.