El modelo de planificación ecuatoriano despierta interés en el mundo

boletin440destacado

En los últimos seis años la planificación se convirtió en una herramienta esencial para el desarrollo del Ecuador. Por primera vez, en más de tres décadas, las políticas públicas tienen continuidad y una guía: el Plan Nacional para el Buen Vivir (PNBV), que es la hoja de ruta que permite al Estado impulsar las acciones necesarias para cumplir con los derechos de todos y todas.

Los resultados de la experiencia ecuatoriana en materia de planificación y Derechos Humanos se expusieron ante la comunidad internacional por Ana María Larrea, subsecretaria General de Planificación para el Buen Vivir de Senplades, en el foro internacional “Derechos Humanos en el marco de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, más allá de 2014”, que se realizó en Noordwijk – Holanda.

Ecuador asistió  al encuentro, en calidad de presidente de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo para Latinoamérica y el Caribe (CEPAL).

Previo a su viaje a Holanda, se le consultó respecto de los logros conseguidos y los temas pendientes en materia de planificación.

P: En el Ecuador, ¿cómo la planificación ha permitido generar políticas públicas consistentes, orientadas a cumplir con los Derechos Humanos?

R: “El caso ecuatoriano es muy interesante. Gracias a una política activa mantenida durante los últimos seis años y medio, aceleramos el cumplimiento de los compromisos en materia de Derechos Humanos. La agenda del Ecuador se ha basado en construir una sociedad más justa e igualitaria. Ahora estamos planteando esta nueva concepción del Buen Vivir que solamente se puede construir en igualdad.

En ese sentido, somos el tercer país en América Latina con mayor reducción de la pobreza y pobreza extrema. Nuestros niveles de crecimiento son superiores al promedio de América Latina, pero se trata de un crecimiento que redistribuye, no que concentra la riqueza, que genera bienestar en la población y eso ha hecho que las brechas entre la población más rica y la más pobre se acorten. Ese es un indicador muy importante. Por otro lado, hemos cumplido el gran desafío de universalizar la educación básica. Somos el país de América Latina en el que mayor número de gente pobre y que vive en condiciones de extrema pobreza accede a la universidad. 

P: ¿Qué aspecto considera Usted hace falta concretar en cuanto a la planificación y aplicación de políticas pública para consolidar el pleno cumplimiento de los derechos humanos en el Ecuador?

R: El presidente de la República, Rafael Correa a través de un Decreto Ejecutivo, creó el Comité para la Erradicación de la Pobreza. Se acaba de constituir la Secretaría para la Erradicación de la Pobreza y por primera vez, estamos trabajando en una lógica intersectorial y multidimensional para enfrentar esta problemática. En la perspectiva de derechos, estamos hablando del empleo como uno de los ejes nodales para la erradicación de la pobreza.

No obstante, a nivel de la región ocupamos los primeros lugares, logrando  reducir el desempleo al 4%; una de las cifras récord, considerando que el promedio en América Latina está en el 6% y que en países vecinos como Colombia, está en cerca del 12%.

P: Como Usted acaba de mencionar, Ecuador es el tercer país en América Latina con mayor reducción de la pobreza y la pobreza extrema y sus niveles de crecimiento son superiores al promedio de América Latina. ¿Cómo conseguir que esta tendencia se mantenga?

Para nosotros la pobreza es la expresión de un problema estructural. Es un problema de política pública, de relaciones diferenciadas de poder y de una estructura desigual de la sociedad. Si no enfrentamos el problema desde esta perspectiva de la construcción de una sociedad más igualitaria, probablemente impulsemos un crecimiento que no sea redistribuidor. Para nosotros, el crecimiento económico no es un fin, es un medio para lograr el bienestar de la gente, para poder alcanzar el Buen Vivir. Las políticas generadas desde el Gobierno Nacional apuntan a crecer, generando mejores condiciones de vida para nuestra gente.

De ahí la importancia de manejar una acción concertada entre los distintos niveles de gobierno. Si trabajamos conjunta y articuladamente con los Gobiernos Autónomos Descentralizados, seremos más efectivos en la erradicación de la pobreza. Justamente, el Comité para la Erradicación de la Pobreza, establece una acción concertada, así como una articulación entre los distintos niveles de Gobierno, para generar un trabajo conjunto en algo que debe ser una política de Estado, más que una política de gobierno.

P: ¿Los derechos sexuales y reproductivos, vinculados al ejercicio de las libertades, son parte de los compromisos internacionales y de los temas que se evaluarán en Holanda.  ¿Qué avances tienen el Ecuador y la región en este aspecto?

R: En el tema de derechos sexuales y reproductivos hay un tema pendiente que compete a la región en su conjunto, no solo al Ecuador, que es la prevención del embarazo adolescente (…) Éste tiene unas consecuencias gravísimas para el futuro de esas mujeres y esos niños. Las mujeres se ven obligadas a dejar sus estudios, no alcanzan a terminar su bachillerato y esto conlleva que se reproduzcan las condiciones de pobreza y desigualdad, a la par se generan otros tipos de violencia.  Es algo en lo que estamos trabajando. Y es un reto para el Ecuador y América Latina”.

En esta materia el Gobierno a través de la  Estrategia Nacional para la Planificación Familiar, está generando políticas específicas destinadas a los jóvenes para evitar este problema.

P: ¿Por qué se dice que la experiencia ecuatoriana en materia de planificación y Derechos Humanos constituye un aporte a nivel de la región y la comunidad internacional?

Nada de lo que hemos conseguido, estos logros históricos que marcan un antes y un después en la vida de la República, se hubieran logrado sin planificación. Uno de los méritos del gobierno del Presidente Rafael Correa,  ha sido recuperar la planificación.

Senplades cuenta con un sistema de seguimiento y evaluación que es un ejemplo en América Latina. El PNBV demostró que nos pusimos metas muy ambiciosas, pero que son posibles de alcanzar. Actualmente vemos un país que se siente orgulloso de lo que es. Tal vez el cambio más importante en el Ecuador no es el que miden las estadísticas, el que nos dicen las cifras, sino ver qué orgullosos nos sentimos los ecuatorianos de vivir en este país, cómo hemos recuperado nuestra autoestima, cómo ahora creemos que es posible hacer las cosas bien, caminar hacia la excelencia y  construir además esta sociedad igualitaria.

Pensemos que construir el Socialismo del Buen Vivir, erradicar la pobreza, no es una tarea solamente gubernamental, es una tarea de todos y todas, en función de grandes objetivos nacionales”.